viernes, 29 de abril de 2016

Exposición Yo Nací achiote


Yo nací achiote toma la metáfora de la semilla y la asimila, se refiere al   cuerpo como una memoria ancestral que transporta energía, así, cuerpo y semilla se unen en una imagen ritual. El achiote es una figura simbólicamente luminosa, irradiada por espinas flexibles similares a cabellos o rayos de sol, me apropio de ella como una planta sagrada,  imagen de autorretrato, exploración y  juego. 

El potencial que guarda una semilla es encontrar el medio adecuado que le permita convertirse en árbol, estallar su energía contenida y crecer. La semilla necesita ser alimentada para poder germinar, de allí, la alusión a los senos femeninos como medio de alimento “La teta alimenta la semilla”.

Todo surge cuando la semilla se abre, y con ello se abre la vida.

La colaboración de Eugenia Prado Bassi, escritora chilena, con fragmentos de Asedios (texto en proceso), enriquece la obra contraponiendo un mundo maquinal a un mundo orgánico de mutación, violencia, miedo y ansiedad como una búsqueda interna:

“Cuando lo que era interesante ha dejado de serlo. Tácitamente se establece el traspaso. Dejas de ser elemento conveniente, convincente. Cuando lo orgánico se altera, ella desaparece entre los engranajes. Individuo-mente- máquina-exponencial divaga por los espacios residuales. Surge la tensión inherente de mantener juntos los elementos incompatibles. Organismos anómalos multiplican sus intentos por no desaparecer. Sus partículas, separadas de la función celular, aglutinadas mutan. Su cuerpo se tensa. Se curva. Se retuerce. Individuo-máquina-mente psicológica se rinde. Conectada a los dispositivos, creativo-perversa reproduce sus resistencias. Pixel a cuadro su lengua recorre el escenario cuidando de poner atención a las pequeñas cifras. Se alimenta de diminutos fragmentos del enorme tejido. Imagina muchos de esos cuerpos en hileras compuestos de células que mutan precipitadas por la sobrecarga. Piensa en el fin. Abandonada a la idea de organismos a punto de estallar contra las pantallas”.

Karina LCR y Eugenia Prado


Yo nací achiote I





Vía Láctea




La teta alimenta la semilla


detalle de La teta alimenta la semilla

De la serie ofrendas








Yo nací achiote II







De la serie Asedios

De la serie Asedios


El sueño de la semilla

De la serie Asedios



Técnica: cianotipia, transfer, tinta, ahumado, óxido y cabello sobre papeles artesanales y tela



lunes, 2 de noviembre de 2015

El escondite de la ardilla


Las ardillas juegan a las escondidas, se pierden y reencuentran una y otra vez.
Esconden sus semillas, de qué, de quién, no lo sé; obsesionadas recolectan sin parar.  
Ser olvidadiza puede ser un inconveniente. ¿Dónde quedaron las semillas? 
Ha brotado un bosque.

Transfer y grabado sobre papel amate y papel aldodón, 
corteza de alcornoque, aguja de pino,
 papel amate y de crisantemo

2014




 































De los Diarios de la Piel

Las palabras emanan de la piel, suben a la superficie y cuentan historias:  una bitácora, un mapa, diarios íntimos












Piel de orquídea, piel de cebolla, bambú e hilo

jueves, 2 de abril de 2015

Nexpa y Texcalaqui



El material con el que están hechas las piezas Nexpa y Texcalaqui es muy importante porque es él quien habla, habla de mí, de mi lugar de origen: Cocoyoc, municipio de Yautepec, Morelos. Nexpa y Texcalaqui es el nombre de dos de sus barrancas.

Habla de cómo el lugar que habitamos nos hace parte de él y a su vez como a él lo hacemos nuestro. Las obras están elaboradas a partir de papel reciclado salido de periódicos, revistas y papel desechado por adolescentes de entre 13 a 15 años de una escuela secundaria local a la que asisten , además de agregar fibras naturales como pochote recolectado en la región. 

Los elementos naturales que se agregaron a las piezas forman parte del paisaje del lugar: semillas de cazahuate (árbol endémico de México), el tizne que vuela después de la zafra de la caña, tierra, cortezas y raíces encontradas en las barrancas Nexpa y texcalaqui de Cocoyoc.

Esto es la contemplación del propio entorno, la explosiónde de semillas de los árboles de cazahuate diseñadas para esparcirse a través del viento o el agua realizando algunas su travesía por la barranca arrastradas junto con otras semillas, plantas, cortezas, raíces, animales muertos, cenizas y nutrientes que dentro de ésta la hacen fértil promoviendo la germinación de la vida; la perpetuación de los ciclos.



Detalles 






Nexpa
Medidas: 52 x 91 cm



Texcalaqui
Medidas 58 x 90 cm